Tal vez resulte difícil hacer una comparación entre la actual crisis y las que se dieron en la antigüedad. Sería lógico pensar que no tendríamos que echar mucho la vista a atrás para realizar una comparación idónea ya que las crisis más antiguas se caracterizaban sobre todo por falta de alimentos y carestía por tiempos de guerra o malas cosechas.
Ahora bien afirmar la existencia de especulaciones del mercado en la Edad de Bronce ha sido aceptado por todos los historiadores. Por tanto debemos de partir desde la Edad del Bronce y analizar el nacimiento de una economía monetaria cercana a nosotros para realizar la comparación.
Así, pasada la Monarquía y la República romana, nos encontramos en los primeros años del Principado, en concreto en el año 33 d.C., con el “Crack del año 33” denominado de esta forma por el profesor Olesti Vila.
Para analizar este crack partimos de que durante la República romana se practicaron muchos préstamos usurarios (con intereses abusivos), unos préstamos a los que las Leyes de las XII Tablas y el propio Julio César intentaron poner freno pero no pudieron. Habrá que esperar al emperador Tiberio, que estuvo en el poder desde el año 14 al 37 d.C., el cual otorgó un año y medio para que estos préstamos usurarios desaparecieran. Los prestamistas, entre los que se encontraban muchos senadores, se dieron prisa en cancelar los préstamos exigiendo al prestatario su cumplimiento y así empezar de cero sin incumplir la ley. Pero no fue todo tan fácil, y el sistema se colapsó. No existía dinero para pagar y los prestatarios se obligaron con respecto a deudas mayores. Esta falta de dinero produjo que el propio Princeps debiera introducir dinero suyo para evitar la paralización de la economía de Roma. El miedo de los acreedores a no ver satisfechas las deudas les llevó a vender numerosos bienes, tanto muebles como inmuebles, y esta enorme oferta llevó consigo una bajada enorme de los precios.
(Todo esto viene recogido en los Anales, 6, 16-17 de Tácito y en la biografía que Suetonio le dedicó a Tiberio, 48).
No es posible por tanto otorgar la autoría del problema a Tiberio, el cual únicamente quiso dar una solución a la injusticia de los préstamos usurarios, sino que se ha de atribuir a todos los que permitieron esa situación desde que comenzó.
Esta crisis, a su vez, llevó consigo la agudización, como dice el historiador Ignacio Monzón, del crónico entuerto inmobiliario que generaba la Vrbs (Roma), ya que no solo era capital del imperio, sino también la ciudad, la urbe más poblada de Europa y de las mayores del planeta. Albergaba, más o menos, entre 800.000 y 850.000 habitantes superando en demasía la cifra máxima que alcanzó Atenas en su época de esplendor (90.000). Esto es así ya que Roma (en adelante la Vrbs, como la conocían los romanos) era sede económica, política y judicial de un imperio de varios millones de kilómetros cuadrados, y lógicamente, la mayoría de las personas que se encontraban sometida a ella, ya de iure ya de facto, querían establecerse en la Vrbs.
La superficie de la Ciudad de las Siete Colinas era amplia pero no tan amplia como para permitir que todos sus habitantes vivieran en “domus”, casas con patio central. Este problema del espacio horizontal fue solucionado con la construcción vertical, generando la situación de que la inmensa mayoría de la población viviese hacinada en edificios de apartamentos llamados “insulae” cuya construcción iba desde las obras de arte (como la insulae Fericles) -eran las de menos- hasta extremos de auténtico peligro -eran las de más- como narra Juvenal en sus Sátiras, III, 190 y ss.
No hay que caer en los errores históricos contemporáneos que infunden series televisivas y películas cinematográficas como son imaginar que la Vrbs era una ciudad llena de mármol y monumentos, ya que estadísticamente hablando, en la Vrbs abundaba el mármol y la madera muchísimo más que el mármol. Gente de nombre vivió en estas insulae, Juvenal o el bilbilitano Marcial.
Al principio la altura de estas insulae eran 3 alturas, aunque con el paso del tiempo fue aumentando, y dada la inadecuación del material y la técnica se produjeron numerosos derrumbes, como así narra Tito Livio. Tácito en sus Historias (2, 71), Aulo Gelio en su obra Noches Áticas (XV, 1, 2) o Marcial en sus Epígramas (I, 117, 7) afirman que Augusto limitó la altura máxima a 70 pies – 20 metros actuales-, sin embargo Trajano años más tarde lo recortó a 60 pies – 18 metros- como dice el Digesto (XXXIX, I, 1, 17) y el Código de Justiniano (VIII, 10, 1).
También se legisló el material que debía usarse y el grosor, pero el afán de lucro hizo que los constructores no lo respetasen y como decía Cicerón: “Los romanos vivían suspendidos en el aire” (de Legibus).
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sábado, 16 de junio de 2012
domingo, 25 de diciembre de 2011
Las Saturnales, el origen.
Hoy, de 25 de diciembre, es el día perfecto para hablar de ello, del origen de la Navidad, de las Saturnales. Porque la Navidad es una transposición que hicieron los judeocristianos de la fiesta romana.
Todo comenzó cuando los romanos empezaron a celebrar, en torno al 21 de diciembre, el nacimiento de la luz, el fin de las tinieblas que se producía con el solsticio de Invierno. Junto a esta celebración también se festajaba el mito de Saturno, dios patrono y benéfico.
Recordaban con esta fiesta la epoca en donde todos los hombres convivían sin diferencias sociales, en igualdad. Se celebraba preferentemente los días 17-19 de diciembre y en esos dias el Senado no se reunía, los jueces, abogados y niños tenían vacaciones y se celebraba un lectisternium, es decir, un gran banquete.
Con el paso al Principado, algunos princeps extendieron la fiesta hasta el 23, 24 incluso 25 de diciembre para granjearse el favor del populo, como hiciera Calígula. Esta fecha de 25 de diciembre es particular pues ese mismo día, en una cueva y rodeado de pastores nació Mitra, dios de origen persa que fue adoptado por algunos sectores romanos en torno al 60 a.C. ó 690 a.v.c.
Pero ese es otro tema.
En cuanto a las reuniones, estas tenían una serie de reglas. En primer lugar, por sorteo, se elegían una especie de princeps Saturnalicius que eran los jefes encargados de guiar la fiesta dando todo tipo de órdenes a los asistentes, órdenes que conforme avanzaba la noche y conforme aumentaba el alcohol en sangre iban convirtiéndose en mandatps que rozaban lo absurdo. Licor y dados nunca faltaban como elementos de fiesta y alegría.
Se reunían principalmente las familias sometidas en torno al pater familias, ya hubiese sido mediante patria potestas o manus y entre ellos se hacían regalos, abundando los sigillaria (gladiadores articulados para los niños).
Cabe destacar que en estas fiestas los esclavos eran considerados como iguales a sus señores, desapareciendo de forma interina su status de objeto patrimonial. A ellos se les daba también regalos, comían de la mesa de su señor, jugaban y eran vestidos con vestimentas que los identificaban como hombres libres, es decir, los pilei o sombreros cónicos. Tal fue esta importancia que se les denominó como "Fiesta de los esclavos".
Los buenos regalos, como el oro y la plata, se llamaban xenia (con el tiempo se llamaron apophoreta) e iban acompañadas de unas dedicatorias.
Con el tiempo, y como sucedía aquí antes de la crisis, la fiesta se convirtió en un honor al dios Consumo y gente como Séneca aconsejaba a sus estoicos austeridad en estas fechas.
Para entender lo que somos ahora es preciso saber lo que fuimos antes, como decía Caro Baroja: "las grandes prácticas y las teogonías superiores clásicas, por su misma naturaleza, desaparecieron. Aunque solo se mantendrían para ser reinterpretadas por un lento proceso de conciliación en el cristianismo".
Todo comenzó cuando los romanos empezaron a celebrar, en torno al 21 de diciembre, el nacimiento de la luz, el fin de las tinieblas que se producía con el solsticio de Invierno. Junto a esta celebración también se festajaba el mito de Saturno, dios patrono y benéfico.
Recordaban con esta fiesta la epoca en donde todos los hombres convivían sin diferencias sociales, en igualdad. Se celebraba preferentemente los días 17-19 de diciembre y en esos dias el Senado no se reunía, los jueces, abogados y niños tenían vacaciones y se celebraba un lectisternium, es decir, un gran banquete.
Con el paso al Principado, algunos princeps extendieron la fiesta hasta el 23, 24 incluso 25 de diciembre para granjearse el favor del populo, como hiciera Calígula. Esta fecha de 25 de diciembre es particular pues ese mismo día, en una cueva y rodeado de pastores nació Mitra, dios de origen persa que fue adoptado por algunos sectores romanos en torno al 60 a.C. ó 690 a.v.c.
Pero ese es otro tema.
En cuanto a las reuniones, estas tenían una serie de reglas. En primer lugar, por sorteo, se elegían una especie de princeps Saturnalicius que eran los jefes encargados de guiar la fiesta dando todo tipo de órdenes a los asistentes, órdenes que conforme avanzaba la noche y conforme aumentaba el alcohol en sangre iban convirtiéndose en mandatps que rozaban lo absurdo. Licor y dados nunca faltaban como elementos de fiesta y alegría.
Se reunían principalmente las familias sometidas en torno al pater familias, ya hubiese sido mediante patria potestas o manus y entre ellos se hacían regalos, abundando los sigillaria (gladiadores articulados para los niños).
Cabe destacar que en estas fiestas los esclavos eran considerados como iguales a sus señores, desapareciendo de forma interina su status de objeto patrimonial. A ellos se les daba también regalos, comían de la mesa de su señor, jugaban y eran vestidos con vestimentas que los identificaban como hombres libres, es decir, los pilei o sombreros cónicos. Tal fue esta importancia que se les denominó como "Fiesta de los esclavos".
Los buenos regalos, como el oro y la plata, se llamaban xenia (con el tiempo se llamaron apophoreta) e iban acompañadas de unas dedicatorias.
Con el tiempo, y como sucedía aquí antes de la crisis, la fiesta se convirtió en un honor al dios Consumo y gente como Séneca aconsejaba a sus estoicos austeridad en estas fechas.
Para entender lo que somos ahora es preciso saber lo que fuimos antes, como decía Caro Baroja: "las grandes prácticas y las teogonías superiores clásicas, por su misma naturaleza, desaparecieron. Aunque solo se mantendrían para ser reinterpretadas por un lento proceso de conciliación en el cristianismo".
domingo, 12 de diciembre de 2010
La letra pequeña desde Roma
Acepto. Esta es la palabra más cliqueada en la jerga informática y a la vez, a lo que remite, es a lo que menos caso se le hace.
"Pero mira si te están timando, podrías leerte las CONDICIONES DE USO". Las condiciones de uso, ese pobre texto olvidado por las personas que espera junto al manual de instrucciones de motos, coches... a que sean leídos.
"Mira también la LETRA PEQUEÑA" Aaaah la letra pequeña, en poco espacio todo el sentido que guarda como el preámbulo de cualquier libro o incluso de alguna constitución: en poco espacio (pocas páginas o líneas) contiene lo más importante o la base del resto.
Ciertamente reconozco que soy raro, soy raro (y ustedes lo afirmaran cuando lean) porque leo las CONDICIONES DE USO, ha habido casos en los que he cliqueado NO ACEPTO, me estudio los MANUALES de coches (por fortuna recientemente me tocó) y examino la LETRA PEQUEÑA.
Además, soy de esos que no soporta que el resto no lea nada de lo anterior, y mucho menos no haga ni caso de la LETRA PEQUEÑA. Y cada vez que me encuentro en alguna situación de estas me viene a la cabeza un libro de Dion Casio, Historia Romana, XVIII 1-3 en donde nuestro querido autor nos cuenta que "Las decisiones del senado fueron hechas publico de modo usual", sin embargo echa la culpa a Cayo (Calígula) de ser cruel por aprobar leyes de materia económica (impuestos) y transcribirlas en letra pequeña (lo más posible) en una tableta (el BOE de la época), y colocarla en un montículo lo suficientemente alto para que el pueblo no lo leyese y sin embargo leyese las proezas de su imperator.
Como cambian las cosas, lo que en la antigüedad el pueblo se esforzaba por leer, no aceptar, si no era del agrado, y protestar intensamente (en el mismo circo) ahora se da de lado y se acepta ignorantemente.
Me gustaría ver a un hombre de ahora aceptar ignorantemente que debe ir al anfiteatro pero no como público, sino como gladiador (y sobre todo si es senador).
"Pero mira si te están timando, podrías leerte las CONDICIONES DE USO". Las condiciones de uso, ese pobre texto olvidado por las personas que espera junto al manual de instrucciones de motos, coches... a que sean leídos.
"Mira también la LETRA PEQUEÑA" Aaaah la letra pequeña, en poco espacio todo el sentido que guarda como el preámbulo de cualquier libro o incluso de alguna constitución: en poco espacio (pocas páginas o líneas) contiene lo más importante o la base del resto.
Ciertamente reconozco que soy raro, soy raro (y ustedes lo afirmaran cuando lean) porque leo las CONDICIONES DE USO, ha habido casos en los que he cliqueado NO ACEPTO, me estudio los MANUALES de coches (por fortuna recientemente me tocó) y examino la LETRA PEQUEÑA.
Además, soy de esos que no soporta que el resto no lea nada de lo anterior, y mucho menos no haga ni caso de la LETRA PEQUEÑA. Y cada vez que me encuentro en alguna situación de estas me viene a la cabeza un libro de Dion Casio, Historia Romana, XVIII 1-3 en donde nuestro querido autor nos cuenta que "Las decisiones del senado fueron hechas publico de modo usual", sin embargo echa la culpa a Cayo (Calígula) de ser cruel por aprobar leyes de materia económica (impuestos) y transcribirlas en letra pequeña (lo más posible) en una tableta (el BOE de la época), y colocarla en un montículo lo suficientemente alto para que el pueblo no lo leyese y sin embargo leyese las proezas de su imperator.
Como cambian las cosas, lo que en la antigüedad el pueblo se esforzaba por leer, no aceptar, si no era del agrado, y protestar intensamente (en el mismo circo) ahora se da de lado y se acepta ignorantemente.
Me gustaría ver a un hombre de ahora aceptar ignorantemente que debe ir al anfiteatro pero no como público, sino como gladiador (y sobre todo si es senador).
domingo, 21 de noviembre de 2010
20 de noviembre, aniversarios.
20 de noviembre, día de celebración especial. el 20 de noviembre de 2010 se conmemora el quingentésimo veinte aniversario de la publicación de Tirant lo Blanc, de Joanot Martorell.
El libro nos presenta todo un hombre del medievo, un caballero que va del caos al orden. Con todo el ideal de caballería: es horizontal, camina; es abierto y descubre; incluso imprevisible.
Es el verdadero "homo viator", el caballero errante, caballero andante, chevalier errant... que camina por un lugar desconocido viviendo en el espacio que camina.
Toma posesión de ese espacio. El aquí y el allá le son paritarios, se enfrenta a ellos, no les teme, y esto es porque el caballero parte de un aquí (orden) para ir a un allá (caos) que lo convierte en orden (aquí).
Así es como se presenta al caballero y lo podemos ver en Calonegrant en el Yvain de Chretien de Troyes, en Perceval en el Conte du Graal, en el propio Orlando furioso de Ariosto...
Lo que resulta especialmente interesante es que durante el siglo XV la caballería pierde esta importancia que se le da, y aparecen novelas (como Tirant lo Blanc) que fueron escritas por caballeros mismos (Joanot Martorell). Y respecto a la novela:
"Tirant, després d'excusar-se, es va retirar a la posada, va entrar en una cambra i va posar el cap sobre un coixí, als peus del llit. Quan van anar a preguntar-li si volia dinar, diqué que no, que li feia mal el cap. Però en realitat es trobava ferit d'aquella passió que a molts enganya. Diafebus, que va veure que Tirant no eixia, va entrar en la cambra i li va dir:
- Senyor Capità, et demane, per l'afecte que em guardes, que em digas quina és la teua malaltia perque si hi ha remei te'l donare de bona gana.[...]
- Estic enamorat!
Nomes pronunciarles, va començar a plorar a llàgrima viva alhora que sanglotava i sospirava."
Sencillamente leyéndolo podemos saber cual es el rasgo diferenciador...
Otro aniversario importante, el centenario de la muerte de Leon Tolstoi. Tolstoi, uno de los mejores escritores del realismo ruso del XIX, fascinó con sus obras que nacían de un acto real (como un juicio, un paseo por el campo...) para acabar siendo pura invención del autor, con sus ambientes de la Rusia pobre-etnica-campesina-rural frente a la rusia afrancesada...
Es una pena que desde Solzhenitsyn aun no haya asomado la cabeza alguien como en su tiempo lo hicieron los rusos del XIX.
El libro nos presenta todo un hombre del medievo, un caballero que va del caos al orden. Con todo el ideal de caballería: es horizontal, camina; es abierto y descubre; incluso imprevisible.
Es el verdadero "homo viator", el caballero errante, caballero andante, chevalier errant... que camina por un lugar desconocido viviendo en el espacio que camina.
Toma posesión de ese espacio. El aquí y el allá le son paritarios, se enfrenta a ellos, no les teme, y esto es porque el caballero parte de un aquí (orden) para ir a un allá (caos) que lo convierte en orden (aquí).
Así es como se presenta al caballero y lo podemos ver en Calonegrant en el Yvain de Chretien de Troyes, en Perceval en el Conte du Graal, en el propio Orlando furioso de Ariosto...
Lo que resulta especialmente interesante es que durante el siglo XV la caballería pierde esta importancia que se le da, y aparecen novelas (como Tirant lo Blanc) que fueron escritas por caballeros mismos (Joanot Martorell). Y respecto a la novela:
"Tirant, després d'excusar-se, es va retirar a la posada, va entrar en una cambra i va posar el cap sobre un coixí, als peus del llit. Quan van anar a preguntar-li si volia dinar, diqué que no, que li feia mal el cap. Però en realitat es trobava ferit d'aquella passió que a molts enganya. Diafebus, que va veure que Tirant no eixia, va entrar en la cambra i li va dir:
- Senyor Capità, et demane, per l'afecte que em guardes, que em digas quina és la teua malaltia perque si hi ha remei te'l donare de bona gana.[...]
- Estic enamorat!
Nomes pronunciarles, va començar a plorar a llàgrima viva alhora que sanglotava i sospirava."
Sencillamente leyéndolo podemos saber cual es el rasgo diferenciador...
Otro aniversario importante, el centenario de la muerte de Leon Tolstoi. Tolstoi, uno de los mejores escritores del realismo ruso del XIX, fascinó con sus obras que nacían de un acto real (como un juicio, un paseo por el campo...) para acabar siendo pura invención del autor, con sus ambientes de la Rusia pobre-etnica-campesina-rural frente a la rusia afrancesada...
Es una pena que desde Solzhenitsyn aun no haya asomado la cabeza alguien como en su tiempo lo hicieron los rusos del XIX.
domingo, 24 de octubre de 2010
La Lanza del Destino
En el s.XX se tenía constancia de cuatro Santas Lanzas repartidas por Europa. Se trataba de la lanza con la que el centurión romano Longinos mató a Jesucristo. Se dice que era un talismán, que daba poderes sobrenaturales.
Una, la más conocida por los cristianos, se encuentra en el Vaticano junto a la Verónica en uno de los cuatro gigantescos pilares de San Pedro.
La segunda, en Cracovia.
La tercera en París, después de que el rey Luis, en el s. XIII la depositase tras la última Cruzada de Palestina.
La cuarta, en Viena, en el Palacio Hofburg es la que tiene una genealogía más amplia: Constantino, Carlomagno, Federico Barbarroja y Hitler.
Cuenta la historia que San Mauricio, de la legión tebana, se la entregó a Constantino que la enarboló como talismán venciendo en la batalla del Puente de Milvio a Magencio, donde se dice que apareció la cruz con el lema In hoc signo vinces.
Otra historia germánica cuenta que después, la lanza de los Habsburgo, la Heilige Lance, la empuñó el caudillo Carlos Martel derrotando en la Batalla de Poitiers a los árabes, para luego ser llevada a Carlomagno que la portó en todas sus victorias y fue la primera víctima de la leyenda negra Aquel que la pierda, morirá. Murió cuando la dejó caer por accidente en Aix-la-Chapelle en el 814 d.C.
Después la tuvo Heinrich el Cazador que fundó la casa real de Sajonia, y 5 generaciones más la tuvieron tras llegar a Federico Barbarroja.
Federico Barbarroja que con la lanza a los 67 años de edad conquistó toda Italia, y mandó al Papa al exilio. Su imperio tenía cotas impensables. Pero cometió el error en 1190 de dejar caer la lanza al rio Cidno, murió ahogado.
Se dice que Napoleón la poseyó pero no es fiable, por lo que pasaremos directamente a otro personaje
Hitler conocía a la perfección la historia de la lanza y el que la poseyera poseería la Humanidad. La vio por primera vez en 1909 y la analizó todo lo que pudo.
Finalmente fue suya en marzo de 1938 cuando entró en Viena tras el Anchsluss. Mandó que fuese llevada, junto al tesoro de los Habsburgo, a la Cripta de Santa Catalina en Núremberg que se convirtió en el Museo de la Guerra.
Comenzaron los rumores de la conquista del mundo por parte de Hitler, y que el fin de la lanza sería el fin de Hitler.
Después de los bombardeos del 13 de octubre de 1944, las puertas de la casa que llevaba al túnel secreto donde se encontraban las reliquias quedaron rotas. Hitler ordenó el traslado de la lanza y del tesoro a una escuela en la Planier Platz. El 30 de marzo de 1945 se produjo el traslado, pero la lanza también llamada Lanza de Mauricio fue confundida con la Espada de San Mauricio que fue la finalmente trasladada.
El séptimo ejercito aliado, entró al mes siguiente, y el 20 de abril de 1945 (Hitler cumplía 56 años) cayó Núremberg. La Compañía C, al mando de William Horn tenía la misión de recuperar las reliquias. Y gracias a la casa destruida pudo entrar a una capilla donde encontró un altar de 3 metros de alto, terciopelo rojo y encima la lanza de Longinos en un estuche de cuero.
Lo que estaba haciendo Horn no solo era incautarse de una reliquia religiosa, sin darse cuenta, el 30 de abril de 1945 (día que precede a la Noche de Walpurgis en la tradición germánica) era el cambio de dueño de la Lanza del Destino, con la consecuente muerte de su antiguo poseedor.
A unos cientos kilómetros de distancia, en un bunker de Berlín, Adolf Hitler eligió esa tarde para coger una pistola y quitarse la vida disparándose un tiro en la boca tras ingerir una cápsula de cianuro.
Una, la más conocida por los cristianos, se encuentra en el Vaticano junto a la Verónica en uno de los cuatro gigantescos pilares de San Pedro.
La segunda, en Cracovia.
La tercera en París, después de que el rey Luis, en el s. XIII la depositase tras la última Cruzada de Palestina.
La cuarta, en Viena, en el Palacio Hofburg es la que tiene una genealogía más amplia: Constantino, Carlomagno, Federico Barbarroja y Hitler.
Cuenta la historia que San Mauricio, de la legión tebana, se la entregó a Constantino que la enarboló como talismán venciendo en la batalla del Puente de Milvio a Magencio, donde se dice que apareció la cruz con el lema In hoc signo vinces.
Otra historia germánica cuenta que después, la lanza de los Habsburgo, la Heilige Lance, la empuñó el caudillo Carlos Martel derrotando en la Batalla de Poitiers a los árabes, para luego ser llevada a Carlomagno que la portó en todas sus victorias y fue la primera víctima de la leyenda negra Aquel que la pierda, morirá. Murió cuando la dejó caer por accidente en Aix-la-Chapelle en el 814 d.C.
Después la tuvo Heinrich el Cazador que fundó la casa real de Sajonia, y 5 generaciones más la tuvieron tras llegar a Federico Barbarroja.
Federico Barbarroja que con la lanza a los 67 años de edad conquistó toda Italia, y mandó al Papa al exilio. Su imperio tenía cotas impensables. Pero cometió el error en 1190 de dejar caer la lanza al rio Cidno, murió ahogado.
Se dice que Napoleón la poseyó pero no es fiable, por lo que pasaremos directamente a otro personaje
Hitler conocía a la perfección la historia de la lanza y el que la poseyera poseería la Humanidad. La vio por primera vez en 1909 y la analizó todo lo que pudo.
Finalmente fue suya en marzo de 1938 cuando entró en Viena tras el Anchsluss. Mandó que fuese llevada, junto al tesoro de los Habsburgo, a la Cripta de Santa Catalina en Núremberg que se convirtió en el Museo de la Guerra.
Comenzaron los rumores de la conquista del mundo por parte de Hitler, y que el fin de la lanza sería el fin de Hitler.
Después de los bombardeos del 13 de octubre de 1944, las puertas de la casa que llevaba al túnel secreto donde se encontraban las reliquias quedaron rotas. Hitler ordenó el traslado de la lanza y del tesoro a una escuela en la Planier Platz. El 30 de marzo de 1945 se produjo el traslado, pero la lanza también llamada Lanza de Mauricio fue confundida con la Espada de San Mauricio que fue la finalmente trasladada.
El séptimo ejercito aliado, entró al mes siguiente, y el 20 de abril de 1945 (Hitler cumplía 56 años) cayó Núremberg. La Compañía C, al mando de William Horn tenía la misión de recuperar las reliquias. Y gracias a la casa destruida pudo entrar a una capilla donde encontró un altar de 3 metros de alto, terciopelo rojo y encima la lanza de Longinos en un estuche de cuero.
Lo que estaba haciendo Horn no solo era incautarse de una reliquia religiosa, sin darse cuenta, el 30 de abril de 1945 (día que precede a la Noche de Walpurgis en la tradición germánica) era el cambio de dueño de la Lanza del Destino, con la consecuente muerte de su antiguo poseedor.
A unos cientos kilómetros de distancia, en un bunker de Berlín, Adolf Hitler eligió esa tarde para coger una pistola y quitarse la vida disparándose un tiro en la boca tras ingerir una cápsula de cianuro.
viernes, 22 de octubre de 2010
Desembarco de Normandía
Nueve menos diez minutos de la mañana, va a comenzar la clase de historia y ya comienzan los rumores, nervios y temores a sonar en el aula. Se habla de un temido examen sorpresa. La gente desconcertada, en un moviendo de acción-reacción sin consecuencias premeditadas acuden a su sitio corriendo para sacar de la mochila un grapado de apuntes de los que solo lee el titulo y pasa la página corriendo; otros salen de clase y no vuelven por temor al examen; otros siguen igual y otros pocos siguen igual porque se lo saben.
Entra el doctor en clase, y se confirma que hay examen en el momento que coge las listas para decir el nombre del alumno e inmediatamente interrogarle al enunciar una pregunta. La mayoría no contesta y otros ríen ante la dificultad de la pregunta. Tan solo dos responden.
En ese momento el doctor mira a un alumno y le pregunta, hablame del desembarco de Normandía y su desarrollo.
El alumno sin pensar contesta,
Desde que Enrique V accedió, en 1413 al trono ingles siempre quiso recuperar las posesiones inglesas perdidas, incluso ejercer su derecho a la Corona de Francia. Intento negociar, pero se rompieron las negociaciones.
Comienzan las risas en clase, la gente soltaba, ¡será burro!, que fácil si esa me la sabia yo. Sin embargo el profesor escuchaba al alumno, y no le paraba como a los que fallaron anteriormente. El alumno seguía,
Con esto se llego al 11 de junio de 1415, cuando Enrique V salió con sus barcos desde Southampton. A los dos días desembarcaba en Normandía, tomando rápidamente la ciudad de Harfleur. Y cuando fueron a por Calais los enfermos ingleses, se encontraron con los franceses en Azincourt donde se entablo una guerra en la que el ejercito francés superaba al ingles en tres a uno, produciendo una victoria inglesa inesperada gracias a sus arqueros los días 24 y 25 de octubre de 1415, y que el domingo y lunes se conmemorara el 595 aniversario de esta batalla cuyas consecuencias no fueron las esperadas pues Enrique nunca tuvo la corona, tan solo consiguió matrimonio con Catalina hija de Carlos VI de Francia por lo que se convertía en heredero, pero murió en 1422.
Entra el doctor en clase, y se confirma que hay examen en el momento que coge las listas para decir el nombre del alumno e inmediatamente interrogarle al enunciar una pregunta. La mayoría no contesta y otros ríen ante la dificultad de la pregunta. Tan solo dos responden.
En ese momento el doctor mira a un alumno y le pregunta, hablame del desembarco de Normandía y su desarrollo.
El alumno sin pensar contesta,
Desde que Enrique V accedió, en 1413 al trono ingles siempre quiso recuperar las posesiones inglesas perdidas, incluso ejercer su derecho a la Corona de Francia. Intento negociar, pero se rompieron las negociaciones.
Comienzan las risas en clase, la gente soltaba, ¡será burro!, que fácil si esa me la sabia yo. Sin embargo el profesor escuchaba al alumno, y no le paraba como a los que fallaron anteriormente. El alumno seguía,
Con esto se llego al 11 de junio de 1415, cuando Enrique V salió con sus barcos desde Southampton. A los dos días desembarcaba en Normandía, tomando rápidamente la ciudad de Harfleur. Y cuando fueron a por Calais los enfermos ingleses, se encontraron con los franceses en Azincourt donde se entablo una guerra en la que el ejercito francés superaba al ingles en tres a uno, produciendo una victoria inglesa inesperada gracias a sus arqueros los días 24 y 25 de octubre de 1415, y que el domingo y lunes se conmemorara el 595 aniversario de esta batalla cuyas consecuencias no fueron las esperadas pues Enrique nunca tuvo la corona, tan solo consiguió matrimonio con Catalina hija de Carlos VI de Francia por lo que se convertía en heredero, pero murió en 1422.
jueves, 14 de octubre de 2010
Polis-emica
Siempre ha sido interpretada como la típica ciudad de la Grecia clásica, como el arquetipo de ciudad de la Hélade. Y estábamos engañados, y aquellos que solo afirman ello se quedan cortos.
La verdad es que la polis es polis-emica. Para empezar no era solo la ciudad de Grecia sino su corazón.
La polis era una realidad de entorno espacial, se desarrollaba entorno al ágora. El ágora a su vez albergaba los restos fúnebres del héroe fundador de la ciudad creando una magnetización en toda la ciudad y sus ciudadanos.
La polis era una realidad espiritual, lo más elevado. Un ciudadano vivía para la polis. La polis daba cobijo y sentido a la vida de sus ciudadanos. Lo peor que podía suceder era ser expulsado de la polis, Socrates prefirió morir a ser desterrado de su polis. Sin la polis la vida no tenía sentido, lo peor era ser considerado un apátrida. Se da la parte por el todo.
La polis era una realidad social, un solo conjunto de ciudadanos era la esencia de toda polis. Un solo ciudadano de una polis la representa en su totalidad allá donde vaya. Vuelve a darse la parte por el todo.
La polis era una realidad política, todas las polis tenían algo en común y es que se consideraban sucesores del gobierno de los dioses. Cada una desarrolló su política más tarde adecuándose al contexto, la época...
La polis era una concepción militar de disciplina y armonía. Implicaba una disciplina colectiva que exigía armonía de movimientos de ataque y defensa. Surgió así la falange hoplita.
La polis era una realidad económica, se buscaba la autosuficiencia, la autarquía. No se podía depender de otros, se perdía la esencia.
La polis era una realidad religiosa, uno era miembro de una polis de acuerdo con la circunscripción que le otorgaba el santuario de cada polis. Los santuarios no eran solo edificios religiosos, sino también eran centros político-administrativos y edificios de carácter estratégicos, airados muchos de ellos en las fronteras de cada polis.
La verdad es que la polis es polis-emica. Para empezar no era solo la ciudad de Grecia sino su corazón.
La polis era una realidad de entorno espacial, se desarrollaba entorno al ágora. El ágora a su vez albergaba los restos fúnebres del héroe fundador de la ciudad creando una magnetización en toda la ciudad y sus ciudadanos.
La polis era una realidad espiritual, lo más elevado. Un ciudadano vivía para la polis. La polis daba cobijo y sentido a la vida de sus ciudadanos. Lo peor que podía suceder era ser expulsado de la polis, Socrates prefirió morir a ser desterrado de su polis. Sin la polis la vida no tenía sentido, lo peor era ser considerado un apátrida. Se da la parte por el todo.
La polis era una realidad social, un solo conjunto de ciudadanos era la esencia de toda polis. Un solo ciudadano de una polis la representa en su totalidad allá donde vaya. Vuelve a darse la parte por el todo.
La polis era una realidad política, todas las polis tenían algo en común y es que se consideraban sucesores del gobierno de los dioses. Cada una desarrolló su política más tarde adecuándose al contexto, la época...
La polis era una concepción militar de disciplina y armonía. Implicaba una disciplina colectiva que exigía armonía de movimientos de ataque y defensa. Surgió así la falange hoplita.
La polis era una realidad económica, se buscaba la autosuficiencia, la autarquía. No se podía depender de otros, se perdía la esencia.
La polis era una realidad religiosa, uno era miembro de una polis de acuerdo con la circunscripción que le otorgaba el santuario de cada polis. Los santuarios no eran solo edificios religiosos, sino también eran centros político-administrativos y edificios de carácter estratégicos, airados muchos de ellos en las fronteras de cada polis.
sábado, 25 de septiembre de 2010
24 de Septiembre
Nueva y media de la mañana de un 24 de Septiembre de 1810, 296 personas se congregan a las puertas de la Iglesia de San Pedro y San Pablo, isla de León (San Fernando, Cádiz).
Estas 296 personas son parte de los 300 diputados que habían tomado la iniciativa para la libertad, que querían soltar a España del yugo francés, que querían forjar un Estado Constitucional, liberal. Se estaba cociendo las Cortes de Cádiz, y tal ciudad se encontraba sitiada por franceses y defendida por nativos e ingleses desde tierra y mar.
Fueron 2 años de negocios, de lucha y enfrentamientos, y también contra el enemigo invasor, pero finalmente un 19 de Marzo de 1812 los 300 diputados (la mayoría de la clase media, a los que les debemos lo que somos) promulgaron la primera constitución española, la Pepa, la de 1812...
Nacía una España primaveral, que prometía, que salía del pozo de agua Perrier: el estado liberal español. Y muchos estados copiaron la iniciativa española.
Ahora de esa España sideral tan solo tenemos un monumento en la tacita de plata.
Nueva y media de la mañana de un 24 de Septiembre de 2010, 296 personas se congregan a las puertas del quiosco de la esquina, cualquier calle (cualquier ciudad de España).
Estas 296 personas de clase media están comprando el periódico para ver si ya ha salido de la crisis EE.UU., para ver si la UE ya crece económicamente... dependemos de otros. Pasan las páginas, leen algo de que se cumple el bicentenario... (cierran el periódico)
¿Qué estamos haciendo mal?
Estas 296 personas son parte de los 300 diputados que habían tomado la iniciativa para la libertad, que querían soltar a España del yugo francés, que querían forjar un Estado Constitucional, liberal. Se estaba cociendo las Cortes de Cádiz, y tal ciudad se encontraba sitiada por franceses y defendida por nativos e ingleses desde tierra y mar.
Fueron 2 años de negocios, de lucha y enfrentamientos, y también contra el enemigo invasor, pero finalmente un 19 de Marzo de 1812 los 300 diputados (la mayoría de la clase media, a los que les debemos lo que somos) promulgaron la primera constitución española, la Pepa, la de 1812...
Nacía una España primaveral, que prometía, que salía del pozo de agua Perrier: el estado liberal español. Y muchos estados copiaron la iniciativa española.
Ahora de esa España sideral tan solo tenemos un monumento en la tacita de plata.
Nueva y media de la mañana de un 24 de Septiembre de 2010, 296 personas se congregan a las puertas del quiosco de la esquina, cualquier calle (cualquier ciudad de España).
Estas 296 personas de clase media están comprando el periódico para ver si ya ha salido de la crisis EE.UU., para ver si la UE ya crece económicamente... dependemos de otros. Pasan las páginas, leen algo de que se cumple el bicentenario... (cierran el periódico)
¿Qué estamos haciendo mal?
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